domingo 20 de febrero de 2011

TARAMBANA. 18-02-11

Nuestro sincero agradecimiento a todos los que compartisteis una nueva velada con Harold & The Barrels.
Fue un concierto muy especial para nosotros, en el que encontramos un nuevo punto de ilusión, renovando repertorio y rescatando del baúl de los recuerdos un buen puñado de temas que hacía mucho tiempo que no interpretábamos. Creemos que eso se transmitió desde el escenario.
Y no es que no nos guste el repertorio habitual. Estamos muy orgullosos de haber llevado al directo joyas como Firth, Supper's o Battle. Pero para un músico siempre es atractivo afrontar nuevos retos. De ahí que, aunque con un reper un tanto sorprendente, creo que ha sido de largo uno de nuestros mejores conciertos. Al menos, así nos lo transmitís muchos de los asistentes.
Vaya para el recuerdo el set list:

- Fading Lights
- Dancing with the Moonlit Knight
- The return of the Giant Hogweed
- No son of mine
- After the ordeal
- Hairless heart
- Can-utility and the coastliners
- Seven stones
- The serpent
- Turn it on again
- Harold the barrel
- Watcher of the skies
- Afterglow.

Por problemas técnicos ajenos a nuestra intención, se quedaron en el tintero More fool me y Horizons, pero prometemos incluirlas en el próximo.
Ni siquiera conozco el nombre de todos los que se acercaron después del concierto a hablar con nosotros o a pedir una firma en el disco. Gracias a todos de todo corazón. H&TB no existiría sin vosotros.
Sí quiero agradecer a los que conozco por habituales y en este momento me acuerdo (perdón a quien no mencione, pero erais muchos):

- Alberto Monge (Calmaria).
- Javier (me alegro de que disfrutaras tanto con el Coastliners. Algún día sabré si tengo que poner Ruiz Larrea o del Tuero. Sea como sea, gracias por estar siempre ahí y cuenta con un disco de Asuntos de Familia en cuanto nos veamos) .
- Oscar Nóbregas (tranquilízate, hombre. No merece la pena llevarse berrinches).
- Los amigos de Miguel, que vienen a todas y soy tan despistado que no me acuerdo de todos los nombres.
- Ana (te prometo que me voy a tomar en serio lo de dejar el tabaco, meiguiña).
- Laura (gracias por ocuparte de la venta de discos y bienvenida a la familia).
- Rocío (siempre pendiente de los cables de última hora y de los remedios contra la tos) .
- Yolanda (cámara a cuestas, vestuario a la hora y ayuda impagable).
- Carla (excelente video. Sin ti no sería lo mismo).
- Keka (dale un abrazo a tu hermano de nuestra parte).

Quiero dar un agradecimiento muy especial a:

- Los responsables de la sala Tarmbana, que siempre nos tratan tan bien. Este lugar tiene magia.
- Susanne (esta vez se multiplicó, manager y técnico de luces)
- Pablo M. Beleña (te has pasado con tu crítica en Esquizofrenia, aunque sé que es imparcial y profesional. Un millón de gracias por tus halagos, aunque el que era un genio de verdad era Tony).
- Francis, mi viejo y querido compañero de sueños y música en la juventud. Un baterista extraordinario. Me alegraste la noche. ¡Qué feliz reencuentro! Bendito sea internet. Me alegro de todo lo que gozaste en el concierto. Han sido tiempos duros en un país poco predispuesto a nuestra música. Pero seguimos aquí, con dos cojones. Tus palabras de admiración son mutuas. Gracias por recordar mis viejos temas, por tus lágrimas y besos por Adolfo y por los buenos recuerdos comunes que nos trae mi guitarra de dos mástiles.

Y, cómo no, mi abrazo a mis compañeros de fatigas, de los que recibo continuos elogios y muestras de respeto y cariño. Realmente no creo que merezca tanto:

- A Giancarlo, bienvenido. Qué gran placer tocar contigo.
- A Ugo, qué te voy a decir que ya no sepas, eres grande.
- A Fran, encima de un escenario haces que los malos rollos desaparezcan.
- A Miguel, mi ojito derecho, tu mejor concierto. Eres el número uno.
- A Juan, mi otro ojito y el mejor frontman de España. Gracias por estar pendientito de mí y hacer trabajo doble con tu equipo y con el mío (que al final es el de todos).

Hasta la próxima que será en breve (10.000 entradas en la página web bien merecen un fiestón con todos vosotros).

viernes 28 de enero de 2011

GIANCARLO GIANSANTE YA ES OFICIALMENTE EL NUEVO BARREL




Lo cierto es que, de alguna manera, Giancarlo ya era miembro del grupo desde hace tiempo. Sólo faltaba darle carácter oficial. Y así lo hemos hecho esta semana.
Lo habitual cuando buscas un músico es que tengas que recorrer un camino ingrato y muchas veces incierto, pasar por innumerables pruebas, desesperarte continuamente por no dar con esa persona con la que conectas en todos los sentidos y por la que sientes que tienes que apostar.
Sin embargo, hay ocasiones (raras, pero las hay) en que alguien aparece de forma inesperada e inmediatamente surge una conexión que no puedes dejar pasar y comprendes que era un miembro predestinado para tu banda.
La primera vez que nos encontramos fue en un concierto en Local Rock. Su viejo amigo y compatriota Ugo le había invitado a la prueba de sonido. Estrenábamos The Colony of Slippermen y allí estaba yo, en el escenario, dando los últimos retoques a los teclados del tema. Pude ver a Giancarlo con los ojos fuera de las órbitas, absolutamente enamorado de lo que estaba haciendo. Segundos después necesitaba una batería para compensar el sonido. No sé dónde se encontraba Ugo, pero Giancarlo se ofreció amablemente y la compenetración fue inmediata. Surgieron chispas.
La idea de tocar con dos baterías, como hacen los propios Genesis en directo desde hace ya 35 años, cobró fuerza inmediatamente. El entendimiento absoluto de Ugo y Giancarlo, tanto en lo personal como en lo musical, y sus ganas de tocar juntos, favorecía el proyecto.
Desde ese día, Giancarlo ha estado ahí permanentemente. Nos ha ayudado en los ensayos y muy especialmente en aquellos en los que Ugo no podía estar a causa de sus viajes. Y cuando estábamos en plena grabación de nuestro disco, participó activamente en todo el proceso, llegando a grabar, mano a mano con Ugo, Supper's Ready, en un Apocalypse in 9/8 memorable. Pronto podréis comprobarlo.
Se ha encargado de las luces y las proyecciones y ha cuidado innumerables detalles del escenario, nos ha ayudado con el sonido en directo, siempre nos ha echado una mano con el transporte del equipo (mi espalda se lo agradece muy especialmente), hemos compartido experiencia musical en otras formaciones (prestando una ayudita a Carlos Zinkin o a Paquito cuando nos lo pidieron) y hemos disfrutado experimentando con un proyecto en común, The Doos.
Y, por fin, se ha subido con nosotros a las tablas en nuestro concierto de presentación del disco.
Mientras tanto, la amistad ha crecido (cosa realmente fácil, porque es una excelente persona) y el cariño de todos ha aumentado. ¡Y además, puede colaborar con las guitarras!
No podía ser de otra manera.
Hoy se lo declaramos oficialmente desde estas páginas.
¡¡¡BIENVENIDO, GIANCARLO!!!

martes 19 de octubre de 2010

RETO CONSEGUIDO, SUEÑO CUMPLIDO


Era una tarde cualquiera del verano del 74. Nada especialmente reseñable en los almanaques. Nada digno de buscar en las hemerotecas. Pero aquel día iba a cambiar mi vida para siempre. Mi hermano mayor, bendito seas, colocaba en el plato un nuevo disco, Selling England by the pound y le enseñaba entusiasmado a su amigo Fernando Trueba las maravillas de aquel Firth of Fifth que yo escuchaba por primera vez. Éste, ensimismado, llamaba a su vez a su hermano Máximo, haciéndole atender como si hubiera descubierto la piedra filosofal.
Yo, testigo adolescente de la escena, me quedé aturdido por ese piano tan distinto a todo lo que había oído hasta entonces. Después, nos emborrachamos de aquella hermosísima y mágica melodía que brotaba de la flauta de Peter Gabriel. La aguja volvía atrás una y otra vez, era imposible no querer volver a escucharlo.
Ahí empezó una pasión por Genesis que me ha acompañado hasta ahora. Supongo que mi camino ya estaba marcado por mi viejo amor por los Beatles. Pero creo que ese día, confirmé con seguridad a qué quería dedicar el resto de mi vida. La música. La gran música con mayúsculas. Mi compañera inseparable.
No pasó mucho tiempo hasta que mi hermano (otra vez él, ¡cuántas cosas buenas le debo!) me llevó a ver a aquel grupo de mis amores al Pabellón del Real Madrid. Era la gira de The Lamb. No hay vocabulario que pueda describir las sensaciones que viví, pero diré que queda en mi memoria con mis mejores recuerdos. Y también aquel Foxtrot, regalo de cumpleaños; ese Nursery Cryme en el programa de la tele Beat Club; el Trespass traído desde Londres porque aquí no se había editado; A trick of the tail con mis queridos Genesis resurgiendo como un Ave Fénix de sus cenizas; Seconds out alcanzando lo más alto del firmamento… Un cofre de tesoros de un valor incalculable que llevaré siempre en mi corazón.
Pero aquel chaval de esa tierna época de los 70, estaba lejos de sospechar lo que pasaría con el paso de los años. Años que fueron de música, por supuesto. De estudios y composiciones; de sueños, ilusiones y riesgos a tumba abierta; de montones de canciones en las que pusimos el alma y que llenaron la mochila de mi vida en los momentos buenos y también en los malos.
Hasta que una noche, muchos, muchos años después, en Clamores, la mítica sala madrileña, se presentaba Steve Hackett. En primerísima fila, compartí mesa con otro genesiano confeso que conocí allí mismo. Y después, tras llenar mis bolsillos con toda la parafernalia mitomaníaca que el propio Hackett me regaló y que pegué como oro en mis viejos discos (especialmente su libreta de notas donde llevaba escritas las presentaciones en castellano), compartimos también copas, conocimientos y entusiasmo. Y ahí empezó todo. Esa noche surgió el germen de Harold & The Barrels. Mi nuevo amigo y yo quedamos en vernos para tocar juntos nuestros temas favoritos, esas joyas genesianas que tanto amábamos desde siempre. Comencé a estudiar con ganas lo que iba a ser el primer repertorio, un placer musical, pero un auténtico reto difícil de lograr. Acepté gustoso el envite. Después, por motivos que desconozco, mi colega se echó para atrás. Pero el germen ya estaba sembrado y yo estaba dispuesto a seguir con el proyecto fuera como fuera.
Los que nos conocéis, sabéis bien la historia del grupo. No es necesario redundar en ella. A nadie se le escapan las vicisitudes del principio, las dificultades para encontrar músicos que se embarcaran en esto con el mismo amor que yo, y tantos otros contratiempos.
Hasta que un día (debe de ser verdad que Dios existe), se cruzaron en mi vida Miguel, Juan, Ugo y Fran. Si el talento tiene nombre, sin duda lleva el nombre de ellos. Si algún día pensé que el cariño, el respeto, la admiración, el corazón, LA AMISTAD, eran cosas que ya no se encontraban a mi edad, estaba completamente equivocado. Es a ellos, que siempre están a las duras y a las maduras, a los primeros que quiero dedicar hoy mi testimonio de agradecimiento. Sois grandes, tíos. Gracias por todo lo que compartimos.
Con el quinteto reunido, hemos crecido, ampliamos y perfeccionamos el reper, hemos tocado por todos los sitios en donde hemos podido, La Sala, La Sal, Tarambana y tantos otros (muy emotivo el concierto en Clamores, donde todo se gestó), hemos compartido mil historias y momentos inolvidables, nos hemos apoyado los unos en los otros y hemos tirado todos del carro cuando el compañero no podía, nos hemos vaciado en los ensayos, hemos tenido el placer de vernos acompañados por músicos a los que admiramos profundamente (gracias de corazón a Fernando Sánchez, a Mariano Juárez y muy especialmente a Giancarlo Giansante que ya es un Barrel más)…
Había que poner la guinda a todo este trabajo y terminar de cumplir el reto: grabar un disco. Y presentarlo en directo, regalándonos la compañía de los que nos quieren y con la seguridad y el aplomo que da el trabajo hecho con honradez, ante quienes no nos conocían.
¡Y lo hemos hecho! Hemos grabado quince temas con lo mejorcito de Genesis y lo hemos dividido en dos discos de los que ahora acabamos de publicar el primero.
Estamos contentísimos y orgullosos del resultado. Y la excelente acogida que ha tenido nos confirma que no nos hemos equivocado.
Tenemos que agradecer a todos los que han colaborado de una u otra forma: Arturo Herrero, Carlos Blanco, Bori Alarcón, Quique Serrano. A Pedro Vela por su guitarra fogosa y, sobre todo, a nuestro querido Carlos Almendro por haber hecho un trabajo impecable con la producción, por su colaboración musical, por prestarnos su magnífico bajo Rickenbacker (y todo lo que le pedimos) y por querernos tanto.
Y ahora sí. Llegamos al momento cumbre de presentarlo en vivo. Lo que de verdad nos gusta. Lo que hace que todo tenga sentido. La comunión con el público, sin el cual no somos nada.
Las llamadas de felicitación o las cartas de agradecimiento que estamos recibiendo nos honran, pero estáis equivocados. Somos nosotros los que de corazón os tenemos que agradecer vuestra entrega. Tocar en vivo es siempre una experiencia maravillosa. Pero se convierte en algo casi místico si entre el público están nuestros amigos del Portal Esquizofrenia con Pablo al frente; Alberto Monge y sus colegas de Calmaria (gracias por dedicarnos un programa entero) y de La Mala; la familia Ruiz-Larrea (gracias una vez más); toda la casta de la vieja guardia con Maite (cuántas cosas tenemos en común), Miriam (el permanente objeto de deseo), Pocha (la artífice de todo, gracias por traérmelos), Marilé y Domingo (mis nuevos y maravillosos descubrimientos); lo mejorcito de los que toman el relevo con Adolfo, Rebeca, Leticia (vuestro padre está orgulloso y con razón, no sabéis cuánto os quiero), Javier y Álvaro; los colegas de Viga (pedazo de banda) y Manolo de Exxon Valdez (pedazo de músico).
Un millón de gracias a Choss por venir expresamente desde París para hacer las fotos. A Víctor Nipples por su trabajo con el vídeo. Y a Jesús Urbina por su bajo Squier.
Qué maravilloso es volver a ver a Ángelus con su corazón ya en buen estado, a Sampel (gracias, gracias y gracias por tu ayuda con el equipo, te debo un cocido) y esta vez también a Pepe Oliver.
La rama “racionera” estuvo mejor representada que nunca con Maite, Xabi, Almudena, Paquito, Miguelín (¿qué pensaría ahora Ángel Gabilondo de nosotros? Yo sí sé lo que pienso de ellos). Y por supuesto la hija de Charo y su novio (me cago en el imbécil que no te habilitó un sitio en la sala).
Gracias también a Leticia Aleixandre (¿qué haces para estar cada día más guapa?), a mis queridísimos Carlos y Alicia (mi ONG favorita), a Noemí (el pibón de la sierra madrileña) y a Alicia (el pibón del Instituto).
No me olvido de Ana Llorente (eres un sol), Aurora, Susi y Néstor. Tampoco quiero olvidarme de Odiseo Fecundo (gracias por tu interés).
La alegría está garantizada si están Iskra, Cris, Esther, Patricia y Alex. Gracias por haber vuelto.
Gracias a Rafa por el sonido y a Rodrigo por las luces.
Mi agradecimiento especial para Carla por todo, por estar siempre ahí, por tu entusiasmo y tu alegría; pero especialmente por ser como eres.
A Yolanda, siempre con la cámara colgando, por estar conmigo mano a mano cada día y por mantener desde hace tantos años encendida la lamparita sin la que estaría perdido. Te quiero.
A Pati, la mejor anfitriona del mundo y reina indiscutible de la parrilla, por encargarte de la venta de los discos y por todo el día maravilloso que nos hiciste pasar.
A Ana, la cuidadora de gripes que nos salvó a Miguel. Eres fantástica.
A Rocío, que pasó toda la tarde buscando una puñetera piececita que no sé cómo se llama, para que pudieran funcionar las proyecciones.
Y claro está, A Susanne (Superwoman), que como siempre se encargó de TODO y consiguió que todo saliera a pedir de boca. Nos vamos a hacer susannedependientes.
Gracias a todos vosotros hemos conseguido un sueño y hemos superado un reto.

Hasta la próxima
Carlos "Harold"

jueves 26 de noviembre de 2009

CONCIERTO EN LA MALA. 21/11/09


Ya hacía tiempo que debíamos un concierto a nuestros amigos de Onda Latina, que tan bien se portan con nosotros y, muy especialmente, a Calmaria, el excelente programa de rock progresivo que realiza Alberto Monge con tan buen criterio.
Alberto fue el primero en colocar a Harold & The Barrels en las ondas, algo que no podemos olvidar (allí hicimos un Supper's en acústico con un par ... de guitarras, un bajo, percusión, flauta y voces).
Así que, cogimos los bártulos y nos presentamos en la sala La Mala para cumplir nuestra promesa y, de paso, disfrutar una vez más como enanos con esta maravillosa ocupación de llevar a los escenarios los mejores temas de Genesis.
Nuestro primer agradecimiento debe ser, sin duda, para ellos, que retransmitieron el concierto en directo para todo el mundo (nada más terminar, recibí una llamada desde Finlandia, donde nos habían escuchado).
Temas como Firth of fifth, The knife, The colony of Slippermen o Afterglow, fueron sonando con la inestimable colaboración de nuestro amigo Giancarlo que nos ayudó con las proyecciones de fondo. Gracias, compañero.
Era ésta nuestra última actuación antes de entrar en el estudio para grabar nuestro primer disco como H&TB. Como siempre, allí nos encontramos con gran cantidad de caras conocidas que se han convertido en habituales de nuestros conciertos y a los que damos las gracias de todo corazón. No faltaron Javier y su mujer, Mario y Adri, Yolanda, Yorch, Sampel, Rocío, Oscar Nóbregas, Ana, Paco Díaz (a ver si en el próximo bolo te haces una con nosotros) ...
En su honor estrenamos Can-utility and the coastliners (que, a juzgar por los comentarios, os encantó) e hicimos Seven Stones, tema que solo habíamos tocado una vez en directo.
También queremos dar las gracias a los que se acercaron por primera vez, especialmente a los que peregrinaron desde fuera de Madrid. Espero que Watcher of the skies, The battle of Epping Forest, The Lamia o Supper's ready os compensaran del esfuerzo.
No quiero olvidarme de dar las gracias a Ana Manrique por el diseño del cartel.
Tampoco me olvido de Susanne, nuestro Ángel de la Guarda
No faltó un pequeño guiño a la etapa Collins (No son of mine), que acogísteis con entusiasmo.
Un millón de gracias a todos por participar como lo hicísteis y conseguir que el concierto estuviera vivo. Realmente os convertís en los auténticos protagonistas. Esa participación fue muy especial en I know what i like. Es increíble cómo nos lleváis por caminos insospechados, obligándonos a improvisar, a repetir y a desgranar pequeñas joyas como Stagnation, Lilywhite Lilith, Follow you follow mw, Carpet Crawlers, ..., lanzándonos a una interpretación realmente divertida y cálida.
Y eso que lo mejor aún estaba por llegar: dos de nuestros amigos de Zinkin' Prim se marcaron un inolvidable Abacab/Musical Box con nosotros. Carlos Almendro, que en esta ocasión cambió la guitarra por el bajo, pero tocó con su maestría habitual y el ex-Ñu Pedro Vela que, como siempre, puso arte, sabiduría y fuego con su guitarra mágica.
¡SOIS GRANDES, TÍOS!
Mi rendida admiración para ambos. Admiración que extiendo a mis compañeros, Juan, Miguel, Ugo y Francisco. Tocar con vosotros es alcanzar un pedacito de cielo. Sois los mejores.
Harold

lunes 12 de octubre de 2009

CONCIERTO EN TARAMBANA. 9/10/09


Siempre es un placer volver a tocar a Tarambana, la coqueta sala de conciertos de Carabanchel donde nos tratan tan bien. Y lo es, entre otras muchas razones, porque allí está Ángel, un técnico de sonido soberbio, que consigue hacer milagros contra las adversidades.

Seguro que los más observadores advirtieron mi lucha durante casi dos horas contra los malditos cables, que hacían que el sonido de los teclados se fuera y volviera constantemente por un canal. No es la mejor situación para dar un concierto relajado y mucho menos cuando lo que estás tocando es Supper's Ready, pero la presencia del bueno de Angelito hace que las cosas al final salgan bien. Y así, entre su pericia y mis constantes patadas al equipo, conseguimos que casi todo eso pasara desapercibido.

Un millón de gracias, Ángel.

Para mí este concierto, supone la confirmación definitiva del trabajo bien hecho y explicaré por qué.

Desde nuestra actuación en La Sal, hace ya cuatro meses, no hemos podido ensayar juntos ni una sola vez. Los continuos viajes al extranjero por motivos de trabajo de Juan y Miguel, la reciente paternidad de Ugo y los otros compromisos musicales de Francisco y míos, nos lo han impedido.

Por tanto, nos veíamos el viernes por primera vez desde entonces, pero no en el relajado ambiente de la sala de ensayos donde matizar partes, corregir errores y refrescar fragmentos difíciles y casi olvidados. Lo hacíamos sobre el tablado, con la responsabilidad y concentración que eso conlleva.

En otras circustancias o con otros grupos, no hubiera sido posible. Pero (y por eso constato el trabajo bien hecho en el pasado), conseguimos hacer un concierto mucho más que satisfactorio, en el que todos (público y músicos) lo pasamos en grande. Toda la energía y la magia musical de mis compañeros te envuelven y logran que todo resulte maravilloso. Con solo una mirada ya es suficiente para saber por qué camino hay que tirar. Y eso solo se consigue con mucho tiempo de esfuerzo trabajando juntos, con un enorme respeto y admiración mutua, con el inmenso cariño que todos nos profesamos y el amor que ponemos en conocer a fondo la música de nuestros Genesis. Las ganas de volver a tocar juntos logran que remontemos todos los escollos. Y, por supuesto y como siempre, el empuje y la fuerza que recibimos por parte de los que os acercásteis a compartir con nosotros el sueño genesiano a Tarambana.

Gracias por vuestra ayuda, apoyo, comprensión, entusiasmo, participación, aplausos y tantas otras cosas. Y ésto, no solo durante el concierto. Gracias por todas las muestras de afecto recibidas después, ya sea en el mismo Tarambana, ya en las cartas recibidas por parte de algunos de vosotros, que ponen la carne de gallina (este agradecimiento tiene que ser muy especial para Javier Vigil. Yo también amo a McCartney sobre casi todas las cosas).

No me olvido de mencionar a la gente de Local Rock Sur y, en especial, a Carlos Almendro sin cuyo apoyo y su bajo Rickenbacker esto no sería lo mismo.

Gracias a los que siempre están ahí como Javier y familia, Carlos Aísa... y a los nuevos (que son viejos) ¿verdad, Mamen?

A Susanne, que estuvo todo el rato pendiente de nuestra sed y nuestro hambre (y de muchas más cosas).

A Carla que, aunque esta vez no pudo estar, nos envió unas hermosas palabras de ánimo desde Helsinki.

A las Barrels, o sea, Yolanda (gracias por estar pendiente de la grabación) y Ana que nos animan con su presencia y nos hacen que seamos mejores. Y a las que no pudieron estar, Pati y Rocío ... Ay, esos niños tan pequeños ...

A Giancarlo, pedazo de batería, que nos ayuda con todo (cámaras, equipo, ...), y a quien voy a disfrutar como compañero desde dentro de unos días en un nuevo proyecto: una academia de música.

Gracias a todos por venir y seguir manteniendo viva esta ilusión.

He querido dejar para el final dos nombres que merecen todo nuestro reconocimiento:

Por una parte, gracias a Juan por su trabajo incansable e increíble buen hacer en la grabación y el montaje de la película que pronto editaremos. Tu magnífico trabajo no tiene precio.

Por otro lado, nuestra gratitud a Mariano, bajista de Viga, que subió a hacer "I know what i like" con nosotros. Una vez más, ha sido un orgullo poder compartir escenario contigo, compañero.

A partir de ahora, entramos en el estudio para comenzar la grabación de nuestro disco, que, si todo va bien, esperamos tener listo para el primer trimestre del año que viene.

Pero no olvidéis que todavía tenemos una cita en La Mala en el mes de noviembre. No faltéis. Sin vosotros esto no sería nada.


Harold

lunes 13 de julio de 2009

¡¡¡ BIENVENIDO, ADRIÁN !!!



Hoy es un día especialmente feliz para nosotros. Y lo es porque la otra noche, nada más terminar nuestro concierto en La Sal, un nuevo Barrelito tamborileaba rítmicamente a las puertas de este mundo, llamando con fuerza a la vida.

Todos los Barrels queremos darle la bienvenida. ¡Enhorabuena a Pati, la feliz madre, y a Ugo por su tercer vástago! ¡Os queremos!

Adrián llegó emulando la elegancia musical de su padre, respetando los tiempos y haciendo su entrada en el momento preciso, dándonos tiempo a terminar la actuación que cerraba la temporada y que ha sido para todos nosotros muy especial.

Por una vez me vais a permitir que no cite nombres ni agradecimientos personales. Esta vez sería imposible por interminable. El entusiasmo de nuestro público durante la actuación, convierten a ésta en la más inolvidable para nosotros desde que salimos a la calle con este proyecto de locos. Cuando empezamos a formar el grupo, teníamos en mente hacer un quinteto y ni por asomo nos imaginábamos que terminaríamos siendo una orquesta sinfónica de ciento treinta miembros. Eso es lo que somos hoy los Barrels. Sin vosotros se quedaría en nada.

Imposible describir el cariño que sentimos tras recibir las innumerables muestras de apoyo que se han sucedido. Imposible agradecer como se merece, las decenas de mails que he recibido en solo dos días y que me han llegado a lo más profundo del corazón. Imposible describir lo que sentimos cuando nos dais vuestra cercanía y podemos, cerveza en mano, comentar el concierto y tantas inquietudes musicales que tenemos en común. Imposible no emocionarse con las críticas de medios a los que siempre hemos admirado y respetado. Imposible no sentirnos honrados con la presencia de nuevos amigos llegados desde fuera de Madrid. Imposible no caer rendido a vuestros pies cuando cantáis el reper de Genesis con esa energía que nos da alas. Es un placer parar a escucharos (os lo sabéis mejor que nosotros).

¡SÍ! Definitivamente, los Barrels somos muchos. Hoy que cerramos un año de trabajo, sabemos que nuestro gran éxito ha sido precisamente ese.

El próximo curso volveremos a la carga con repertorio renovado. Creo que serán temas tan magníficos como los que hemos presentado a lo largo de este año, como todos los de nuestros queridos Genesis. El esfuerzo será grande, muy grande. Pero esta vez sabemos de antemano que merecerá la pena, aunque solo sea por poder compartir otras dos horas tan intensas con vosotros.

Sea como sea, nunca podremos olvidar este concierto en La Sal en el que nos disteis la recompensa de vuestro cariño; en el que Ugo (ya puede decirse) tocó permanentemente colgado del teléfono a la espera de noticias (es tan bueno que nadie lo notó); en el que yo me dí el gustazo personal de abrir con Slippermen y su arreglo anterior(una de las piezas más endiabladas para el teclado, con cada mano en un compás diferente); en el que presentamos un nuevo arreglo para el Firth, mano a mano con Francisco (qué monstruo, ¿os habéis fijado como toca Hogweed?) por el que hemos recibido elogios y felicitaciones; en el que hicimos un Afterglow memorable (perdonadme la inmodestia); en el que gocé sintiendo el empuje de Miguel (qué pedazo de músico con mayúsculas) en temas como The Knife; en el que Juanito se destapó definitivamente como el mejor frontman del panorama madrileño; y en el que tocamos, olé nuestros (y vuestros) huevos, además de los títulos citados, Epping Forest, Lamia, Supper's Ready, nuestro arreglo del Serpent (con una personal intro de teclados que me encanta), Lily, I Know what i like, More fool me, Horizons, Watcher, Abacab, The Musical Box y, por supuesto, Carpet Crawlers acompañados por la gran orquesta Barrel.

¿Podría haber mejor forma de terminar la temporada?

SÍ. ¡¡¡ BIENVENIDO, ADRIÁN !!!

Harold

lunes 1 de junio de 2009

CONCIERTO EN LOCALROCK SUR


Queridos amigos:
La otra noche, tras finalizar nuestro concierto en LocalRock Sur, fuisteis muchos los que coincidisteis en afirmar que éste había sido nuestro mejor concierto hasta el momento. Así nos lo repetíais una y otra vez, sobre todo los fieles que no os perdéis ni una. En fin, supongo que Yoko nos estaba transmitiendo su energía por allí.
He de confesar que mientras tocábamos, yo no era especialmente consciente de que estuviera sonando tan bien. De hecho y aunque no se me notara entre saltos, música y derroche de energía, en el fondo estaba hundido por la reciente pérdida de un ser muy querido para mí. Gracias a la música y a mis compañeros, encontré el refugio perfecto y pude darle el pequeño homenaje que se merece.
Pero es verdad que algo bueno debió suceder cuando personas como Carlos Almendro (Zinkin' Prim) nos decía que solo se había emocionado tanto en un concierto en una ocasión, viendo a Deep Purple; Pedro Vela (Ñu, Cuatro Gatos) hablaba del concierto del año; Fernando Sánchez (Obús) comentaba que había sido impecable y que se alegraba de haber traído a sus amigos, entre ellos, el guitarrista de Union Pacific (gracias por tus piropos, pero vosotros sí que erais buenos); Luisal (por fin te conocemos en persona) nos agradecía con un sincero y caluroso abrazo la noche y nos prometía transmitirlo a todo el mundo; nuestra querida Susanne nos comentaba que había sido la actuación en que más había disfrutado; y así un largo etcétera.
No me queda más remedio que creeros. Pero si las cosas salen bien es más gracias a vosotros que a nosotros mismos. Sin duda influyó en nuestro ánimo estar en casa, rodeados de nuestra gente, esa gran familia musical que son nuestros queridos amigos de LocalRock Sur. Habéis montado un lugar mágico y os damos las gracias por ello y por hacernos sentir parte de él. Carlos y Mario: sois cojonudos.
También un millón de gracias a los otros Zinkin'. A Paco por su continuo entusiasmo y sus palabras de admiración. A Borja por ayudarnos con el montaje desde tan temprano y por cuidarnos todos los días. Vaya discazo que habéis hecho. Y no nos olvidamos de Adri.
Pero no son los únicos.
También estuvo Oscar Nóbregas que nos trajo su última novela en primicia. Eres un genio, tío.
Y con él Ana Manrique (gracias por dejarnos usar tus dibujos) y la gente de Onda Latina con Alberto a la cabeza. Sois grandes. Os debemos un concierto después del verano.
Javier tampoco faltó a la cita, esta vez con su familia, incluida su encantadora hija. Espero que le gustara. A ti ya te escuché corear los temas. Mil gracias.
La siempre bienvenida representación de Exxon Valdez (pedazo de músicos y de personas) en esta ocasión corrió a cargo de Pepis. ¿Cuándo hacemos una juntos? (Por cierto, gracias por colocarme el monitor cuando se escurrió. Cómo se nota que eres músico).
No me olvido del Chache. Además de buen olfato para los cocidos, tienes buen oído para la música. Gracias.
Carlos Aísa estaba al fondo. Gracias por tu entusiasmo y por ofrecernos esos conciertos (¿será el salto a Europa?). Hablamos.
Un abrazo muy, muy especial para Gian Carlo(¿se escribe así?), mano a mano con nosotros como un Barrel más desde la hora del montaje y ayudándonos con su sabiduría a sonorizar la batería. È stato un piacere.
Gracias a Noemí y a Pilar por intentarlo durante dos horas, perdidas por Alcorcón (o vaya usted a saber por dónde). ¿Va a ser verdad que las mujeres no saben leer mapas? Ja, ja.
Gracias a todos los que estuvisteis y me pueda olvidar de nombrar.
Gracias a Ana por estar ahí y por ser como eres.
Gracias a Rocío por ser como eres y por estar ahí.
Yolanda, espero que nuestra música te consolara durante un ratito. Te quiero.
Y solo ahora me doy cuenta: con gente como vosotros a nuestro lado, ¿cómo podía fallar?

Harold
P.D: Ahí dejo como testimonio el repertorio del concierto
- The Colony of Slippermen
- The Knife
- The Battle of Epping Forest
- The Serpent
- The Lamia
- I Know What I Like
- Lilywhite Lilith (estaba prevista More Fool Me, pero un contacto en la guitarra de doce cuerdas
nos hizo cambiar en el último momento).
- Horizons
- Supper's Ready
- Firth of Fifth
- Fading Lights
- Hairless Heart
- Harold the Barrel